Anda el tiempo ya revuelto, y el mar también. En las últimas semanas no hubo muchas opciones de arrimarse al pedrero y mucho menos de salir embarcado. Tan sólo una escapadita el fin de semana pasado con ppjones, y un mar de tres pares de ... , que se saldó con una lubinita que entró a la gomi-cuchara.
El caso es que Jose Juan se trajo un equipo de mosca que un buen amigo tenía parado en casa y decidió que lo disfrutara yo. Se trata de una Thomas & Thomas de linea 10 y un carrete Vision (no recuerdo el modelo) para lineas 9-10. Tal vez sea demasiada caña para lubinas, pero si algún día me veo en un aprieto con un buen robalo, por la vara no va a ser.
Pues eso, que desde que Carlos me dijo que el equipo lo tenía que disfrutar yo, el veneno se apoderó de mi. Saqué la caja de las plumas y los hilitos y me puse a hacer los deberes. Me releí la tertulia de mosca de caranx y traté por todos los medios de encontrar un hueco para estirar la linea.
Aquí algunas moscas de las que hice:
Lo máximo que yo había hecho a mosca en el mar fué pescar muiles con imitación de miga de pan, y una linea 4. El salto es realmente cuantitativo y tenía miedo a no atinar con un equipo tan pesado (para ser de mosca), antes de desanimarme por la falta de progreso. Hasta este domingo no tuve oportunidad de dar latigazos y la primera toma de contacto fué directamente en el mar, embarcado, mientras esperaba a que amainara el viento para salir a darle un poco al fierro. Decir que a pesar del viento, que procuraba tenerlo de espalda, la experiencia no resultó del todo desalentadora y conseguí algún que otro lance aceptable.
En el río nunca me hizo falta la doble tracción, así que era una asignatura pendiente, que también tuve que estudiar estos días a base de videos en you tube.
Ayer me decanté a ir por costa, sin prisas, y decidido a pasar unas horas practicando el lance y probando moscas. La primera sensación fué: ¡¡ necesito una cesta devanadora ya !!. Después poco a poco y a pesar del viento, fuí cogiendo soltura y sintiendo la línea en la caña. De vez en cuando me salía un lance decente.
A medida que fué bajando la marea, el viento se fué quedando y al trabajar la linea más cómodamente, los lances fueron mejorando también. Un par de persecuciones al popper de la foto de arriba me pusieron las pilas y me hicieron pensar en la posibilidad de sacar una lubinilla en mi segundo día. Y así fué, poco después tuve otro ataque y conseguí clavar una pequeñaja que a la caña no le hizo ni cosquillas, pero a mi si.
Después de macahacar a fondo toda la zona, por arriba y por abajo, no hubo más ataques y quise probar con los muilacos, a ver si la caña se doblaba de una vez. Y joder si se dobló !!. Hasta tuvo que funcionar el freno del vision. Bichos de hasta dos kilos me hicieron disfrutar un buen rato. Los macabís del canta !
Mi hija me acompañó un rato por la mañana y me hizo unas tomas. Después con los muiles, coloqué la cámara en una piedra y grabé otro rato. Y aquí va un resumen de lo que fué mi toma de contacto con la mosca en el mar. Espero no aburrirles. Para mi ha sido otro veneno más, lo que me faltaba vamos...
http://uxiolures.wordpress.com/2009/12/10/a-mosca-en-el-mar-mis-primeros-primeros-pasos/
















